Antes de empezar, os quiero pedir perdon por esta entrada. Es más os pediria incluso que no siguierais leyendo, pero tengo demasiadas cosas dentro oprimiendome y necesito sacarlas. Y esto de tener un blog es un desahogo que no os podeis ni imaginar.
Ir a la parcela se está convirtiendo para mi en sesiones de psicoterapia, porque cada vez que voy me haceis pensar y reflexionar sobre mi mismo. Y os lo agradezco, de verdad, porque si no no me hubiera planteado nunca algunas cosas de las que ahora me planteo. Uno de vosotros me preguntó ¿qué te pasa? al verme serio en la piscina. Hace poco alguién me preguntó ¿qué te pasa?¿estás aburrido? mientras estabamos en una larga cola. Este fin de semana he hablado con una amiga y hemos tenido una charla que no sólo me ha alegrado mucho tener, si no que ha sido la mano que me ha quitado la venda (ves, yo también necesitaba quitarmela), la que me ha dado la clave para entender todo lo que me pasaba. Pues bien, para esas dos personas, para esa amiga y para el resto, esto es lo que me pasa (o lo que creo que me ronda por la cabeza).
Estamos en Julio, ya casi en Agosto, y en este mes se cumple un año que no sonrio en serio, que no rio de veras. Los que me conoceis de tiempo atrás sabreis que la gente me solia identificar por estar siempre sonriendo, incluso ha habido personas que me lo han echado en cara, como si fuera una señal de mala educación o mal gusto. Pero la perdí. No se en que momento o bajo que circunstancias. O quizás si lo sepa y por eso mismo quiero negarlo. Todo lo que hayais podido ver un año atras era un esfuerzo o una actuación. Como me dijo alguien una vez "quizás este chico gane un Goya algun día", y no me lo dijo como piropo precisamente...
Hace un año caí en un hondo bache que alguno puede que intuyera. Quise dejar muchas cosas atrás: amigos, hábitos, lugares...el foro.....todo por intentar rehacerme, un nuevo yo. La causa: una mirada, unos ojos, una piel, un perfume, un beso, un amor. Era una historia imposible, lo sé, pero era la historia por la que nunca habia sentido lo que sentí, deseaba que llegará ese único momento del día en el que podiamos hablar o vernos, charlar o mirarnos. Iba a ser capaz incluso de cometer la mayor locura, o necesidad, de mi vida. Una decisión que posiblemente me apartara de mucha gente. Pero lo iba a hacer. Y de pronto.....la caida. Dicen que mientras más alto se sube, más dura es la caida. Y doy fé de ello. Lo gracioso es lo que lo desencadenó, sólo un par de palabras, una frase. Lo suficiente como para apartar a alguien de tu vida. Me sentí fatal, una mierda, que no era nada ni nadie. Por eso queria dejarlo todo, porque todo me recordaba a esa vida y queria hacerme una nueva.
Pero salí, conseguí asomar la cabeza a duras penas y quise resarcirme. Me puse de pie, pero aun me temblaban las piernas. Se puede decir que yo nunca he tenido buena suerte en esto del amor. Siempre me he especializado en relaciones imposibles e irrealizables. Pensaba que todo era culpa mía, que algo tenia que estar haciendo mal. Y quise darme otra oportunidad. Y, como todavía no tenía los cimientos de mi personalidad fuertes, no quise perderla ni estropearla. Asi que simplemente iba a decirle: "Hola, quiero ser tu amigo porque contigo me encuentro muy agusto". Pero los azares del destino hicieron que se estropeara de la peor manera que se pudo estropear. Y como no tenia los tobillos fuertes me vine abajo de la manera más escandalosa y traumática.
"Se acabó", me dije. "No pienso sufrir más por esto". Y me blindé. Me puse cota de malla, jubón y armadura, y campo de fuerza alrededor por si fuera poco. Ni mi cuerpo ni mi mente ni mi corazón podian soportar una más. Estaba cansado y sin fuerzas. Y lo decidí. A partir de ahora dejo de buscar mi media naranja, sí alguien quiere hacer zumo conmigo que sea esa persona la que venga a buscarme. Y ahí me planté, a tomar por culo el amor, el romanticismo, el corazón y...la sonrisa. Pero no todo es causa de esto, digamos que el efecto tiene más de una causa. Mis referentes, las personas que se supone que más me deben de querer, me demostraron que me querian por lo que era, no por como era. Y tampoco me daban muchos motivos para creer en esto del amor, en el momento que más lo necesitaba. He visto a mi padre hacer las maletas e irse de casa, he visto hacerlo a mi madre. He visto como se pegaban, como se insultaban, como se tiraban platos a la cara, como rompian puertas a puñetazos o tiraban la mesa al suelo con la cena encima y todo ante la impasiva mirada de sus tres hijos. Y yo, el hermano mayor, intentando aguantar las lagrimas para poder asi consolar la de mis hermanos. ¿Me preguntabais por que no fui aquel sabado santo? Aqui lo teneis. Más peso sobre mis hombros y ya iba enterrado hasta la cintura.
Pero yo soy gilipollas, y asi me siento, porque siempre soy aquel al que acuden cuando necesitan apoyo, aquel que siempre consuela, aquel quien da la bofetada de amigo para poder espabilar, pero nunca me consuelan. Y por culpa mia. Porque trago, trago y trago la mierda de los demas y nunca dejo ver la mia. Y claro, de tanto tragar se coge sobrepeso. No sé lo que me pasa, no me gusta que los demas vean que me vengo abajo o que no tengo fuerzas, y es lo peor que hago. Estoy enfadado conmigo mismo porque me digo que soy egoista. Quien me manda meterme a psicologo sin antes psicoanalizarme a mi mismo, o al menos dejar que otros lo hagan por mi.
Y así estoy, que llevo un año sin ser yo, un año autodrogandome con canciones, series y peliculas con final feliz para no obligarme a ver el mio. Estoy estudiando algo que en realidad no me gusta ni me llena porque lo que de verdad quiero hacer no tengo ni apoyo ni dinero ni fuerzas. Y lo más cerca que puedo estar de lo que de verdad me gusta es estar en un rodaje, en un cine, en un teatro, ver a los actores, a los cámaras, el vestuario, el maquillaje, ver todo el jaleo..... y este año se me presenta la oportunidad. Diez días en una peli de lujo. Un miserable rodaje de 10 dias, que no llega ni a dos semanas. La oportunidad que necesito, el empujón para volver a sonreir....y que caro lo estoy pagando!!por donde voy no dejan de echarmelo a la cara!!por diez putos dias!!y esos diez me han podido desembocar en otros dos, y esos otros dos en un dia del mes que entra. Y sólo escucho quejas, inconvenientes, caras largas y pegas. No os dais cuenta que la unica razon que me hace ir a esperar a un actor a la puerta del camerino es porque no tengo nada mas en mi vida que me motive, que estoy vacio!!La gente a mi alrededor esta haciendo lo que le gusta, o trabajando para conseguirlo. Se van de vacaciones una semana a un hotel en nosedonde, salen, entran, viajan, se divierten. Y yo aquí matandome por nada, sin vacaciones ni salir ni entrar ni divertirme. Y ya no aguanto más. Porque no quiero. Porque yo quiero vivir, que estoy tirando mi juventud y creo que no me lo merezco. He conseguido cosas en mi vida, cosas que nunca pensé que iba a lograr, pero yo quiero algo con lo que me pueda levantar y querer empezar el dia con fuerzas.
Desde el viernes y hasta el lunes de la semana que viene se me presentaban diez días (parece un numero maldito) de entera libertad. Dias que llevaba mucho tiempo queriendo tener, que anhelaba. Tiempo para mi solo, para hacer lo que yo quiera. Sin tener que escuchar a alguien diciendome lo que tengo que hacer, pidiendome explicaciones por lo que hago o queriendo que le digan lo que tiene que hacer. Y como una especie de augurio el viernes en si empezó de mala manera. Un mal prólogo. Estos dias de libertad se me estan convirtiendo en dias de encarcelamiento. Más libre que nunca pero más atado que siempre. Y ya no sé como salir. Quiero volver a sonreir, pero no sé como. Llevo tiempo pensando que me pasa y no ha sido hasta este sábado, cuando hablé contigo, cuando me di cuenta de la razón. Mi piedra angular, mi pieza del puzzle incompleto. Yo también necesito que alguien me diga "te quiero". Necesito una mirada, una mano en mi cara, una caricia en mi espalda. Pensé que me blindé y que estaria bien, pero me equivoqué. Y entonces ya no veo la luz al final del tunel, porque quiero pero no quiero, quiero pero no puedo. Ya no es que los diosecillos jueguen conmigo, es que los diosecillos no existen.
Nunca, estando tan rodeado de gente, me he sentido tan solo como ahora. He hecho demasiadas cosas mal y a estas alturas no sé como seguir. Simplemente eso.
Necesitaba soltarlo, no me lo tengais en cuenta por favor.
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